viernes, abril 20


La otra noche

volví a estar en gerundio y en singular...


domingo, abril 15

La Receta… de Arjona

(palabras de Arjona en el concierto)

Hay dos maneras únicamente de sobrevivir el tiempo y el espacio que les tocó vivir a todos. Una, es la más fácil: es inscribirse en el club de los que aprenden a vivir jodidos pero contentos en el nombre de Dios. Si usted quiere pertenecer a ese club se le será muy fácil encontrar excusas para sufrir, bastará con abrir el periódico todas las mañanas y ver lo que sucede. En este club…en este grupo… ahí habitan las señoras que hacen concursos a ver quién ha tenido más enfermedades, a ver quién ha sido más jodida… y cuando hay un empate entre las señoras del barrio siempre hay una que tiene un marido peor que la otra y gana el campeonato, y se regocija en el triunfo de lo mucho que ha sufrido.

En el otro club… en el otro bando, es el bando de los que si no les gusta el mundo que les tocó, sienten la obligación de imaginarse o por lo menos soñarse un mundo como no hay en el mundo… por ejemplo: si usted padece de esa enfermedad terrible que hace sufrir tanto que se llama el mal de amores (de acuerdo a lo que yo estoy viendo acá, me parece que esa enfermedad ha de ser mucho más dura para los caballeros en este país. Hay algunos lugares en el mundo donde sólo por escoger a uno se le hace muchísimo más fácil, aquí escoger ya es complicado. El sufrimiento por el que han de pasar los caballeros de este país a la hora de decidirse…) pero bueno, por ejemplo usted padece la enfermedad del mal de amores, en eso estábamos, usted no quiere sufrir… ve el teléfono, ve que nadie lo llama, usted no tiene a nadie a quien llamar, puede inventarse un sitio, empezando por inventarse una puerta, usted cruza la puerta que se inventó, detrás de la puerta hay un mostrador, detrás del mostrador se imagina a un tipo vestido de blanco: es un farmacéutico, usted lo ve a los ojos y le dice: señor, por favor…

Deme un Tylenol pa'l mal de cuerpo
y un Diasepán para olvidar
un galón de suero está perfecto
y un Lexotán para volar

Deme un Valium mil pa' estar bien muerto
y que no me dé por recordar,
un Tagamet para lo incierto,
y un Prozac pa' exorcisar
ese fantasma tuyo que es una hepatitis C
que no lo cura ni un transplante,
deme un Dormicum para privarme
y un Vivarín pa' despertar

Ya sé que no traigo receta
que es pura automedicación,
mas no hay doctor anacoreta
que cure tan rara aflicción

Agregue allí un par de laxantes
para expulsar esta ilusión
de que seas tú lo que eras antes
y se me alivie el corazón...
y un Pepto Bismol se me olvidaba
por aquello de la indigestión

Disculpe usted la analogía
busco una cura a mi aflicción
no pudo la psicología
reanimarme el corazón

Y deme un Demerol pa' que no duela
y Cortizona pa' la hinchazón
de que esto es peor que un mal de muela
y que no entiende de razón

Deme una receta pa' olvidar
una vacuna contra el llanto
deme una pomada para el corazón
y un jarabe para el alma

Por eso busco en la farmacia
el remedio pa' olvidar
y si de algo sirve esta receta
mándale una copia a Él

martes, abril 10

* Las casas y el humor

Textos de Laureano y Claudio, con caricaturas de Zapata

* Mis tres humoristas favoritos *

La casa es el lugar en el que pasamos la mitad de nuestras vidas (y algunos sinvergüenzas hasta más). Su importancia y la solemnidad que la acompaña, la hacen siempre objeto de humor. Típicos son los chistes del borracho "que llega a su casa", porque allí le suceden las cosas más insólitas. Abundan también cuentos de cómo son las casas de los gallegos por dentro, donde estos siempre quedan mal. Pero hay un chiste relacionado con casa y con gallego, que reivindica la inteligencia de estas nobles gentes de la cornisa cantábrica:

Un gallego, desesperado, llama a los bomberos...
-¿Aló? ¿Es el cuartel de bomberos?
-Sí, dígame...
-¡Auxilio!...Mire, mi casa se está quemando... ¿Vienen ustedes a apagarla o se la llevo yo...?
-¿Cómo dice?...
-Hombre soy Paco, el de la casa rodante...


La Casa Blanca
Si alguna casa ha dado de qué hablar es La Casa Blanca, residencia oficial de los presidentes norteamericanos desde la época de George Washington, el primer gobernante de los Estados Unidos, hasta hoy (se ve que a los gringos todo les dura: la misma Constitución, la misma casa presidencial, el dólar siempre vale un dólar, en fin).


Solución a la venezolana
¿Se han fijado cómo somos los venezolanos de descuidados al momento de tener algún problema eléctrico, de plomería o de carpintería "fácil de arreglar" en nuestro hogar?

Una gota que cae sin parar
Solución a la venezolana:

En vez de llamar a un plomero o arreglarlo uno mismo, buscamos un trapo viejo y lo anudamos a la boca del tubo, para que el agua no gotee sino que chorree. Cuando el trapo se pudre lo cambiamos por otro. ¡Lo importante es que la gota no se oiga!

El techo gotea
Solución a la venezolana:

Ni de broma se busca una escalera y se cambia la teja o se le echa petróleo a la platabanda. ¿Para qué? Si podemos poner debajo de la gotera, un balde viejo color naranja, un coleto para que no suene la gota y unos periódicos para que el piso no se moje.

Se dañó la cadenita que baja el agua de la poceta
Solución a la venezolana:

Ni de vaina salimos a comprar el juego completo de desagüe, que es baratísimo y lo venden en todas partes. No. Ponemos la tapa del tanque en el piso. A continuación, le amarramos un nylon al tapón del desagüe y al otro lado le ponemos un palito de gancho de ropa. Normalmente, después que se hace esto, jamás nadie de esa familia volverá a ver la poceta como debería ser, porque increíblemente, esa solución a la venezolana, sí es para toda la vida.

Clasificados
VENDO PISO en siete millones.
Si quieren paredes, techos, baños,
clóset
y puertas, precio a convenir.

ALQUILO APARTAMENTO con
suegra gorda que no pude sacar
de uno de los cuartos.

ALQUILO CASA RODANTE, en
este instante voy por la Autopista
Regional del Centro llegando a La
Victoria. Interesados emprender
viaje y hacerme señas para detenerme.
Quiero negocio rápido.

VENDO CASA INVADIDA por seis
familias o la cambio por otra que
también esté invadida pero por
menos familias.

VENDO RUINA piramidal en Egipto.
Interesados comunicarse con el
señor Tutankamon.

SOY UNA RATA y mi esposa una
perra. Tenemos hijos como chiripas
y estamos interesados en una casa
a orillas del río Guaire.

VENDO CASA
Por no usar, vendo casa en la
urbanización santa Cecilia,
muy acogedora estilo colonial,
amplios jardines y hasta canchas
de bowling. Ideal para familia
grande o para compartir varias
familias, sin contar los que pueden
dormir colgaos en chinchorros en los
jardines. Abstenerse intermediarios
y otros neoliberales salvajes. Trato
directo con el dueño. Si viene a verla toque primero.
Ojo: ¡Perro bravo!

* tomado del diario El Nacional del domingo 01 de abril.

lunes, abril 9

Una semana santa entre libros, revistas y películas…

Tranquilita en mi casa, encuevada (como la mayor parte de mi tiempo), pero disfrutando lo que más me gusta hacer… aún no termino ninguno de los tres libros, pero todos me tienen enganchada…

El urbe infaltable; una revista especializada en embarazos para un trabajo de Diseño Periodístico III que eligió mi hermana porque esperamos que este año sí llegue un nuevo miembro a la familia; Gatopardo, es el primer número que compro y la conseguí por casualidad porque llegan pocos ejemplares a mi ciudad; Platanoverde… ya anhelo la próxima edición porque esta no me gustó…

Entre las películas que he visto, las que más me gustaron fue Déjà Vu por el juego con el tiempo, y Dreamer por la actuación de la pequeña Dakota Fanning, me encanta todas las actuaciones de esta niña…


Las coquetas de mis sobrinitas estrenando su piscina…
luego photoshop y yo las colocamos sobre una playa hermosa…

Y aquí conociendo a la bebé de una amiga,
no podía creer que nació hace apenas dos meses…

sábado, abril 7

La Destrucción, de Baudelaire...

El demonio a mi lado acecha en tentaciones,
como un aire implacable lo siento en torno mío,
lo respiro, lo siento quemando mis pulmones
de un culpable deseo con que, en vano, porfío.

Cada vez, me aleja de la dulce mirada de Dios,
dejando mi alma jadeante, fatigada
en medio de las negras llanuras del hastío.

Y pone ante mis ojos, llenos de confusiones,
heridas entreabiertas, espantosas visiones…
La destrucción preside este corazón mío.