Nota tardía de mi encanto con el agua
Y algunas irrelevancias e incoherencias más...
Para muchas personas seguramente, sólo era una exposición más; para mí fue mucho más: dividió mi vida en un antes y después de la Bienal del Agua* (yo hiperbólica)...
El día que la visité por última vez, fue el mismo día en que mi mundo se destruyó. O quizá fue al día siguiente, ¿qué más da cuándo haya sido?... Quizá es por eso que siento aún la marca que dejó el agua en mí.
(Hubo un gran escándalo por aquel 06/06/06 que algunos apocalípticos ingenuos esperaban sería fatídico, ¡Qué locura!, pero mi cataclismo fue exactamente un mes después, una semana después, un día después, una hora después)…14/07/2006 – 15/07/2006 entre las 11.00 p.m. y las 5.25 a.m. (...) Pero la explicación es tan irrelevante e incoherente, que mejor la dejo sólo en mi cabeza...
Qué pensarías si en una sala vacía (es natural que esté así en las horas del mediodía, son mis preferidas para ir a los museos) se te acerca un señor de edad adulta, con evidente formación cultural, y simplemente te pregunta por el significado que tú le encuentras a X obra de arte… claro, hasta allí la situación es normal… pero que te pregunte dónde se acentúa la palabra espíritu… ya ahí empieza a parecer extraño (al menos a mí me pareció una completa locura)... Cómo es el sonido de la palabra rápido en inglés…+ tú (I don´t know, and you?… ¿cómo se llama aquel ratoncito mexicano de unas comiquitas que corría velozmente? Creo que era algo así como Speedy González...)
El asunto es que el señor existe, compartió conmigo casi una hora viendo un video muy interesante sobre los ríos en Venezuela y el ciclo del agua, que formaba parte de la muestra. Nunca más lo he vuelto a ver, creo que su nombre es Carlos Cáceres…
A estas alturas, aún no he descrito cómo era la fulana pieza...
Era una especie de colchón de agua transparente, con unas luces (como las de navidad) en su interior, puesto en el suelo, en un rincón, y en las paredes que lo rodeaban (a la altura de la mitad del cuerpo) estaba escrito lo siguiente:
Luis Gómez.